
Hacer
balance del año 2007 requiere un difícil ejercicio de introspección que no por
ello hemos de rehuir si queremos ser sinceros con nosotros mismos y con lo que
Y
es que hablar del año 2007 en Coín es tanto como hablar del día después de un
acontecimiento que, sin duda, y el paso del tiempo lo
irá confirmando, marcará un hito histórico en el devenir de lo que, al menos a
nivel local, ya pude ser calificada como la sociedad civil organizada. A nadie
se le oculta, desde luego, que ese hecho sin precedentes no es otro que la
movilización social aglutinada en torno a
Hay
que reconocer que todo el mundo estuvo entonces a la altura de las
circunstancias: lo estuvo el pueblo, que acudió en masa a las manifestaciones y
asambleas convocadas por
En
cualquier caso, y aún siendo cierto que se trató de un éxito colectivo, del
pueblo y de la sociedad civil, hay algunos nombres propios que descollaron en
toda esta historia y que resulta de justicia mencionar aunque solo sea por el
agradecimiento que le debemos. Y si alguien merece, como nadie nuestro más
sincero reconocimiento por la labor realizada, esa persona es, sin duda,
Salvador Sánchez Urbano, “Zape”, Presidente de la asociación Jara, una rara avis, un
personaje singular que ya era una referencia en el movimiento social de Coín y
su comarca, y que desde un primer momento se echó a cuestas la ingente tarea de
encauzar el rumbo de
Y,
como no podía ser de otro modo, ahí estuvo también
Pero
tras las bambalinas del éxito social obtenido por
Tuvimos
por tanto que replegarnos de nuevo a los cuarteles de invierno, al ostracismo,
al trabajo callado y silencioso, sin relumbre ni gloria, que desde siempre nos
había acompañado como inevitable compañero de viaje. Y todo ello con las
huestes diezmadas, agotadas por la dura batalla de Río Grande y en un clima
enrarecido donde no faltaron incomprensiones y desencuentros, los ecos
incontrolables de una auténtica revolución social que a punto estuvo de
ahogarnos. Y así hemos de reconocerlo abiertamente sin miedo a abrir heridas
porque de ello depende la salud del movimiento social de Coín, que ya es,
cuando menos, un referente comarcal. Sirva, pues, este ejercicio de sinceridad
para que al menos el que suscribe asuma la responsabilidad que le toque y pida
perdón a todos por los errores que haya podido cometer.
Desde
esa difícil tesitura afrontamos la tarea de seguir luchando por la defensa del
Nacimiento de Coín y su entorno, una joya natural dilapidada en aras de un
desarrollismo depredador e insostenible. Recabamos nuevos informes jurídicos
que se unieron a los ya elaborados en años anteriores, elevamos diversas
instancias a Cuenca Mediterránea Andaluza, nos reunimos con las autoridades
municipales ofreciéndoles la posibilidad de plantear estrategias comunes, y
hasta intentamos influir en las elecciones municipales buscando el compromiso
de los diversos partidos políticos que concurrieron a las mismas, planteándoles la necesidad de consensuar un
pacto por el agua. Los resultados obtenidos, la verdad sea dicha, no pueden ser
calificados más que de irrisorios, puesto que apenas se nos tuvo en cuenta, no
respondieron a muchas de nuestras instancias y, por supuesto, no llegamos a
influir demasiado en el proceso electoral si tenemos en cuenta que tan solo
Izquierda Unida firmó el escrito de compromiso que le hicimos llegar a todos los
partidos políticos.
Asimismo,
aprovechando la celebración del Día Mundial del Agua, también pusimos sobre la
mesa otra verdad incómoda: el excesivo consumo de agua en Coín. Y como cabía
esperar, apenas se nos oyó: a diferencia de lo que venía sucediendo con el
problema de Río Grande, el pueblo prefirió esta vez cerrar los ojos y
refugiarse en el Salón del Caballo.
En
primavera se nos invitó a participar en
Con
el verano llegó la cosecha y montamos
Por
lo demás, a todo lo largo del año 2007 se fue gestando la exposición
“Matagallar en la mira”, aceptamos la propuesta que desde Madrid nos hizo Red
Creativa para organizar una muestra documental sobre consumo responsable y
reforzamos nuestros lazos con
El
ejercicio 2007 fue también el año de la renovación de
Y
es que tampoco debemos ocultar este aspecto porque si bien es verdad que dicho
marchamo podía estar justificado por el hecho de que nuestro anterior
presidente, Francisco José Enríquez Llagas, era a la vez coordinador local de
una formación política (IU), no es menos cierto que desde un primer momento, en
una decisión que le honra, renunció a la presidencia de
Un
esfuerzo encomiable que dice mucho de la honestidad de un hombre como Francisco
José Enríquez LLagas con una larguísima
trayectoria en el movimiento asociativo de la provincia de Málaga. Y es que no
sólo
Es por eso que su opción, arriesgada y valiente, de dar el salto a la política, nos dejó a todos un poco huérfanos, pero lo que el movimiento asociativo perdió con esa decisión, absolutamente legítima en todo caso, lo va a ganar la política en dignidad, porque podrá cometer errores como cualquiera, podrá equivocarse mil y una veces en una actividad de la que sólo obtendrá sinsabores, pero su integridad está fuera de toda discusión. Y el que suscribe puede dar fe de ello. De hecho, ahí sigue, pese a todo, con nosotros, segando como un jornalero o en la plancha de una barra. Como uno más, sin ínfulas de ningún tipo, haciendo que este colectivo social pueda sentirse orgulloso de contar entre sus filas con un concejal electo.
En
cualquier caso, para evitar situaciones similares,
Ahora
bien, tampoco conviene engañarnos, el hecho de que no seamos partidistas no
quiere decir que no tengamos intención de influir en la política, entendida ésta
en su más amplio y noble sentido de gestión de la res pública, de los asuntos públicos, tarea ésta a la que todos los
ciudadanos responsables estamos llamados a participar de forma activa, mediante
fórmulas de participación social que vayan más allá del mero hecho de ejercer
su derecho al voto cada cierto tiempo.
Por
lo demás, también debemos indicar, para ir acabando este balance de un año
agitado, que hemos renovado nuestra página web, labor
que hemos de agradecer a Manu Solano, y que hemos
venido trabajando en la tarea, ya iniciada en la etapa anterior, de ir poniendo
al día el libro de socios y el libro de actas, así como de ajustar nuestra
contabilidad interna al Plan General de Contabilidad, tal como exige la
legalidad vigente.
Y
en cuanto a las perspectivas de futuro, la verdad es que aún estando todo en el
aire, estamos realmente ilusionados porque, pase lo que pase,