
Se acabó 2009, el año de la crisis, y como viene siendo habitual desde
la creación de la Mesa por el Agua, allá por la primavera del año 2003, es hora
de hacer balance de un año que podemos dividir en dos mitades: un primer
semestre de intensa actividad y un otoño-invierno bastante tranquilo y más bien
languideciente en su último tramo. Vamos a hacer memoria para comprobarlo.
El año comenzó con la amenaza de la destrucción cerniéndose de nuevo
sobre Río Grande, por lo que nos pusimos a la expectativa para, llegado el
caso, ofrecer nuestra colaboración a la Coordinadora en Defensa de Río Grande.
Afortunadamente todo acabó siendo una falsa alarma y pudimos respirar
tranquilos.
En enero se dio carpetazo también a La Comisión Mixta de Matagallar. Y
aunque fue un cierre sin pena ni gloria, dado que no se llegó a votar nada en
concreto, tampoco puede decirse que la última sesión resultara un fracaso para
la causa que defendíamos, puesto que el menos se obtuvo el compromiso verbal
por parte del Alcalde de Coín, que es quien tiene potestad real para ello, de
hacer todo lo posible por que no se pusiera ni un ladrillo en Matagallar. Si
tenemos en cuenta, además, que las diversas sesiones de la Comisión Mixta
fueron retransmitidas por Canal Coín TV, ese compromiso adquiría aún mayor
valor si cabe al hacerse público para toda la ciudadanía a través de la
televisión local.
La querella presentada en abril contra el Alcalde de Coín por los
promotores del proyecto de urbanización de Matagallar vino a poner a prueba, en
cierto modo, ese compromiso público contraído en la última sesión de la
Comisión Mixta. Y, como no podía ser de otro modo, tuvimos que manifestar
públicamente nuestro apoyo al Alcalde de Coín en los siguientes términos:
“Resulta evidente que el Alcalde de Coín ha sido
denunciado por defender los intereses generales del pueblo: a nadie se le
oculta a estas alturas que construir justo encima del acuífero del que se
abastece nuestro municipio es una verdadera locura, es jugar con el futuro de
un pueblo, porque implicaría la contaminación del Nacimiento e impediría su
recarga. Conviene advertir que si este año lo hemos visto manar de nuevo, lo
hemos visto brotar de nuevo, ha sido porque el llano de Matagallar, su zona de
recarga directa, aún no ha sido urbanizado.
Con la paralización de la
actuación urbanística proyectada sobre Matagallar, el Sr. Gabriel Clavijo no ha
cometido otro delito que el de cumplir con el compromiso que contrajo con la
ciudadanía cuando accedió por primera vez a la Alcaldía, y más de 6000 firmas
lo avalaron entonces. Es por ello que todas las actuaciones que realice en esa
dirección, en el sentido de impedir que el acuífero de Coín se vea dañado de
forma irreversible, contará con el apoyo incondicional y decidido de la Mesa
por el Agua y de los colectivos sociales que lo integran, con cuyos
representantes me he puesto en contacto para hacerle llegar a Gabriel Clavijo,
en nombre de todos, nuestra solidaridad en este difícil trance.
Es más, pediríamos a los
representantes de los distintos partidos políticos que integran el Consistorio
que, al menos en este asunto, aparcaran sus legítimas diferencias y mostraran
también su apoyo sin fisuras al Sr. Clavijo, porque en este asunto nos
representa a todos y todos deberíamos sentirnos querellados.
Estamos convencidos de que la
querella presentada se va a quedar en nada, pero si por cualquier circunstancia
los promotores insistieran en sus torticeras pretensiones y decidieran
urbanizar Matagallar, el pueblo debería salir a la calle para decirles bien
claro que allí no, que si quieren invertir en nuestro pueblo, bienvenido sea,
pero no encima del agua que bebemos.
Llegado el caso, la Mesa por el
Agua y los diversos colectivos que la integran iniciaríamos las movilizaciones
que fueran necesario y pediríamos al pueblo que, como ya hiciera en defensa de
Río Grande, se manifestara masivamente en defensa del Nacimiento de Coín”.
Nada de eso fue necesario porque al final, tal como preveíamos, la
querella fue archivada por el Juez al entender que había motivos fundados para
decretar la paralización de la actuación urbanística. A ello vino a unirse, ya
en el mes de junio, un informe de la Consejería de Medio Ambiente en el que se
indicaba que el proyecto de urbanización del Sector SUNP-5, Los Llanos, no
debía ser ejecutado en tanto no se garantizara la protección del acuífero
afectado y se asegurase la disponibilidad de los recursos hídricos necesarios,
lo que exigiría la elaboración de una nueva Declaración de Impacto Ambiental. Y
aunque ello no suponía, de por sí, la anulación del proyecto de urbanización
sobre el acuífero de Coín, si que implicaba, cuando menos, la aparición de un
nuevo obstáculo legal para los promotores que les será difícil sortear y que
puede ser aprovechado por la Administración Local para tumbar el proyecto de
forma definitiva. Habrá que seguir observando de cerca el proceso, pues, para
que no se desvíe por otros derroteros.
Pero durante el primer semestre del año la inmensa mayor parte de
nuestra energía se centró en la organización de la II Glocalización, centrada
en esta ocasión en la defensa del territorio, de ahí su titulo “Paisajes con memoria”. Con el objetivo
de poner en valor el paisaje agrario de nuestra comarca, amenazado también,
como el agua, por un modelo de desarrollo excesivamente dependiente de la
construcción, ofrecimos una serie de conferencias, documentales y diaporamas
sobre los que llevábamos trabajando más de dos años y que venían a reflejar la
necesidad de recuperar la senda que nos condujo hasta el presente y por la que
nuevamente habría que volver a caminar para ganar el futuro. Las jornadas
tuvieron como cierre un segundo encuentro en Matagallar, con música, danza y
actividades lúdicas diversas que tuvieron una afluencia de público más que notable.
Para la financiación de estas actividades contamos en esta ocasión con el apoyo
del Área de Medio Ambiente de la Diputación Provincial de Málaga, a cuyo
titular, Miguel Esteban Martín, agradecemos desde aquí su colaboración.
Pese al esfuerzo que supuso la organización de la II Glocalización, aún
nos quedó tiempo para realizar otras actividades de concienciación
medioambiental, como fueron nuestra participación, durante el mes de febrero,
en la Semana Cultural del Colegio Nuestra Señora de Lourdes, en la que
expusimos un cartel sobre nuestras actividades y dimos una charla sobre el
valor de los acuíferos subterráneos; la impartición en junio de una charla
sobre el agua en el Instituto Valle del Sol de Álora; y la co-organización
junto al Ayuntamiento de Alozaina, ya por el mes de agosto, de las jornadas “Alozaina sostenible: agua”, donde
pudieron proyectarse algunos de nuestros mejores trabajos divulgativos.
Junto a esa labor pedagógica de sensibilización ciudadana, también nos
ocupamos durante el primer semestre del año de otras tareas burocráticas que
corrieron muy distinta suerte. Así, de poco nos sirvió, por un lado, puesto que
no fue aprobado por la autoridad competente, la elaboración, por lo demás
bastante ardua, de un Proyecto de recuperación del Paseo del Obispo, integrado
en el Plan Menta, con el que pretendíamos crear empleo al tiempo que se
favorecía la rehabilitación de un tramo singular de la tradicional red de
acequias que, a nuestro juicio, constituye una de las principales señas de
identidad del municipio de Coín. Mejor trayectoria tuvo, en cambio, nuestra
propuesta de modificación de estatutos con el objetivo de incorporar acciones
de voluntariado y ampliar nuestro campo de acción a la realización de
actividades que, de hecho, ya veníamos realizando. Aunque aún no tenemos
confirmación oficial por parte de la Delegación de Justicia de la Junta de
Andalucía, las perspectivas son buenas y parece bastante probable que nuestra
propuesta sea aceptada. Y esperemos que también llegue a buen puerto en fecha
no lejana la solicitud de sede oficial que, allá por el mes de junio, hicimos
llegar, junto a otros colectivos, al Ayuntamiento de Coín. Mientras tanto,
seguiremos agradeciendo encarecidamente a la Asociación Jara que siga poniendo
a nuestra disposición su sede para que podamos celebrar nuestras reuniones.
Tampoco podemos pasar por alto otros hechos bastante significativos de
nuestra proyección social, como fueron la integración mutua o hermanamiento de
nuestro colectivo con la asociación PECTA, de Alhaurín el Grande, con el fin de
realizar acciones conjuntas; nuestra participación, a través de Juan Marmolejo,
en el Foro de Soberanía Alimentaria; la entrevista IMCIGRA que desde la
Universidad de Málaga se nos hizo con el objetivo de elaborar un estudio sobre
el uso de los recursos hídricos en Andalucía; y, por último, la presentación,
en la reunión del mes de marzo, de la Marcha Mundial por la Paz y la No
Violencia.
Después de todo ese aluvión de actividades, y puede que como consecuencia
de ello, llegó el verano y empezamos a levantar el pie del acelerador. Y aún
así, a medio gas, no dejamos del todo de hacer cosas; la mejor prueba de ello
fue la presentación en septiembre de un escrito de alegaciones al documento de
Adaptación del PGOU de Coín a la LOUA en el que, con la mejor voluntad y en el
uso de nuestro legítimo derecho a expresar lo que pensamos, vinimos a exponer,
siempre de acuerdo con la legalidad vigente, nuestra forma de entender la
ordenación urbanística del municipio. El documento puede verse en nuestra página web y fue
suscrito por numerosos colectivos y ciudadanos a título individual, de lo cual
nos congratulamos sobremanera.
Durante el otoño no faltaron propuestas interesantes, como la de crear
una sección de agricultura ecológica o la de acoger en nuestro seno, animados
por Chema Vázquez, el movimiento de transición que parece ir cuajando en
diversas partes del mundo. También se han realizado gestiones burocráticas como
la modificación de entidad bancaria para facilitar a los socios el pago de las
cuotas anuales. Pero poco más cabe decir, como no sea el hecho de advertir que
en los últimos meses de 2009 nuestra actividad fue languideciendo poco a poco
hasta el punto de que incluso la asistencia a las reuniones ordinarias fue
bastante exigua. Puede que ello se deba a un cierto relajamiento ante la
ausencia de problemas acuciantes, lo que no dejaría de ser una magnífica
noticia, pero también puede ser un síntoma de declive o agotamiento de un
colectivo que igual empieza a sentir la necesidad de savia nueva o de un cambio
de timón.
En cualquier caso, y en sus siete años de andadura así lo ha venido
demostrando, la Mesa por el Agua sigue siendo un colectivo necesario que, de no
existir, habría que inventarlo.
Francisco Lozano Lares
Presidente de la Mesa por el Agua.